La Peatonal Laprida cuenta con baldosas podotáctiles destinadas a facilitar el desplazamiento de personas ciegas y con baja visión. En este marco, se realizó un recorrido junto a integrantes del Centro de Rehabilitación Visual para conocer el funcionamiento de estas piezas y su importancia para garantizar una circulación más accesible.
Las baldosas podotáctiles cuentan con relieves que pueden ser detectados mediante el bastón o directamente bajo los pies. De esta manera, funcionan como una especie de lenguaje táctil incorporado al piso, que permite orientar, advertir sobre determinados obstáculos y señalar cuándo es necesario detenerse.
En la Peatonal Laprida se pueden identificar dos tipos de señalización. Las baldosas de guía, con barras, indican una dirección segura para recorrer el espacio, mientras que las baldosas de advertencia, con domos, señalan sectores como cruces, escaleras y cambios de nivel en los que es necesario prestar especial atención.
Por este motivo, resulta fundamental no colocar objetos ni obstaculizar estas sendas, ya que mantenerlas despejadas permite garantizar la movilidad y autonomía de las personas ciegas y con baja visión.

