La Escuela Municipal de Cerámica de Lomas de Zamora culminó el primer cuatrimestre con una jornada que reflejó el trabajo realizado durante los últimos meses. Estudiantes de la Tecnicatura llevaron adelante la horneada de pastas coloreadas de alta temperatura, una instancia fundamental del proceso formativo en la que la técnica, el conocimiento y la creatividad se transforman en piezas terminadas.
La institución forma Técnicos Ceramistas, profesionales preparados para desempeñarse en los ámbitos de la producción, el diseño y la elaboración de piezas cerámicas. La carrera, de cuatro años de duración, combina contenidos técnicos, tecnológicos y de gestión con una sólida formación práctica, y actualmente cuenta con una comunidad de más de 400 estudiantes.
La formación se desarrolla en talleres equipados con tornos de uso profesional, un horno de alta gama y un horno Anagama, una pieza única construida por un maestro ceramista coreano y una de las pocas existentes en América. Este equipamiento permite a los alumnos adquirir experiencia en técnicas tradicionales y contemporáneas, con herramientas similares a las que encontrarán en el ámbito laboral.
Desde la Escuela destacaron que el objetivo es formar profesionales capaces de transformar el conocimiento técnico en oportunidades de trabajo, producción y desarrollo local. Con el cierre del primer cuatrimestre, docentes y estudiantes finalizaron una nueva etapa de aprendizaje antes del receso, celebrando el camino recorrido y los proyectos concretados.

